Atractivos turísticos

Reseña

Paraíso de las artesanías y el folclor de la Costa Caribe

“Al llegar a San Jacinto notan que el pueblo es atento porque les brindan asiento y al poquito rato un tinto”. Razón tiene Rafael Pérez García, maestro de la décima colombiana. Esta es tierra de gente servicial y amable, gente orgullosa de su cultura y folclor, de sus hamacas multicolores, de sus mochilas, de su agricultura, de sus fiestas tradicionales

Crónicas

Te enseño a hacer una hamaca...

En San Jacinto se crece devanando madejas, mientras del otro lado del patio, bajo un quiosco de palma, la abuela sube y baja hilos en un telar. Ese es su rincón de trabajo, escuchando el cacarear de las gallinas y topándose de vez en cuando con el gajo de “guineíto” manzano que siempre, por alguna razón, cuelga en toda la mitad.
La abuela pone la

San Jacinto sabe a chocolate

Huele a lluvia. El camino hasta la finca se hace largo debido a los huecos en carretera destapada. Mientras el jeep anda, los viajeros nos contoneamos de un lado a otro, agarrándonos para no salir volando. A los lejos se ven las tonalidades en verde de las montañas y los árboles. De vez en cuando una rama entra de improvisto y nos hace agachar la cabeza