Una experiencia diferente

  • Crédito: Julio Castaño Beltrán.

Reconocida por ser la principal despensa agrícola de Bolívar, Marialabaja –o María La Baja- es otro destino de Bolívar que vale la pena visitar.

En este pueblo, 99% afrodescendiente, los atractivos están enfocados en las ciénagas Grande de Marialabaja en Puerto Santander, Correa y Flamenco, y los embalses Matuya y Playón con sus canales de riego que bordean la población. Pasear por sus alrededores, observar bellos amaneceres y atardeceres, apreciar la flora y fauna, adentrarse a los cultivos de palma de aceite, detenerse a ver pescar tilapias, mojarras, bocachico y cachama, comerse un mango maduro recién bajado del árbol en una de las fincas cercanas, se constituyen en los planes obligados a realizar en esta población caribeña, orgullosa de su raza.

Es en Marialabaja donde se tiene la dicha de recorrer el pueblo sin recelo, escuchar sus costumbres, bañarse en sus canales, observar las casas de bahareque con techo de palma que aún se conservan, hablar con los artistas y exponentes de la tradición bullerenguera, disfrutar las fiestas patronales en diciembre, saborear un sancocho de pescao cocido con leña, visitar su hermosa iglesia y comerse un pedazo de patilla dulce para sofocar el calor en la esquina de la plaza principal, mientras se conversa tranquilamente con los habitantes, que acostumbran reunirse en este concurrido espacio. En Marialabaja el turismo rural y de naturaleza es una gran combinación para los turistas nacionales y extranjeros que buscan una experiencia diferente y miles de historias por escuchar. Bienvenidos.

UN BOLÍVAR PARA VER Y CONTAR